Los ingredientes básicos de la pasta son: semolina y agua. La semolina se obtiene de moler en grandes trozos el trigo duro, con alto contenido de glutén; lo que da como resultado una harina alta en proteínas y baja en almidón.

El huevo es un ingrediente adicional que mejora el sabor pero sobre todo da color a la pasta.

La pasta se cuece en agua salada hirviendo, ya que la sal aumenta el punto de ebullición del agua. Durante la cocción la pasta aumenta su volumen al doble, se torna suave y translúcida por la gelatinización del almidón.

El aceite en el agua de cocción no tiene efecto en que no se pegue, ya que al ser menos denso flota.

Hay teorías que dicen que la pasta fue descubierta por Marco Polo en China en el siglo XIII y la llevó a Italia; sin embargo hay otras teorías en donde se cree que la pasta fue inventada por varios pueblos independientes y hay evidencias que se consumía en India y Medio Oriente desde el año 1200.

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